La Liga — 15 January 2012
Uno, dos, tres y disparo. El Atlético ya no teje, sino que rompe y rasga. Ha pasado de expandirse a lo ancho a desplegarse a lo largo. Acelerado, reñido con el juego reflexivo, atado a un físico superdotado. Todo a una velocidad de vértigo que incomodó y superó a un Villarreal de postín, rival de lo más tieso y despersonalizado, reversionado y lejos del toque y pase que en su día defendió.
Tampoco se parece este Atlético al de Manzano; le han bastado dos semanas al Cholo Simeone para contagiar su furia futbolera, para confeccionar un equipo eléctrico con juego esporádico y remate certero.
Tiene mimbres para ello, con Diego en la sala de máquinas y con Falcao en el área opuesta. Le sobró, incluso, el cable que le tiró el colegiado.







Comments
Powered by Facebook Comments